En defensa de los glaciares

Las localidades de Caviahue y Copahue, en Neuquén, remiten a paraísos invernales. Allí el gobierno neuquino concedió terrenos a una empresa canadiense para emplazar un proyecto de energía geotérmica, que consiste en producir electricidad a partir de la presión de vapores subterráneos. En una medida que sienta precedente, una jueza frenó esa iniciativa aplicando la flamante Ley 26.639, de Glaciares. La decisión, que hace lugar a una acción de amparo presentada por una asamblea vecinal, adopta una medida preventiva ante la presunción de que la planta se construirá sobre un área periglaciar. La cuestión se hubiera resuelto de manera más certera de contar con el demorado inventario de glaciares, exigido por la ley. Ante ese vacío, la jueza en lo civil y de minería 1 de Zapala, Ivonne San Martín, aplicó el principio precautorio frente a un posible daño ambiental irreversible. El gobierno neuquino no contestó las consultas de este diario, pero hizo saber que apelará el fallo.

A fin del año pasado, San Martín ya había dictado una resolución similar ante un amparo presentado por un vecino de Loncopué, localidad ubicada a 40 kilómetros de Caviahue. Ante una apelación del gobierno, el caso llegó al Tribunal Superior de Justicia de la provincia, que lo revocó por falta de algunos fundamentos.

Ante la preocupación de que la empresa canadiense Geothermal One avanzara con sus acciones, Paula Kubli y Verónica Mulloni, de la Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Caviahue, presentaron un nuevo amparo. Entre sus argumentos, recordaron que el senador nacional del Movimiento Popular Neuquino Horacio Lores, mientras se discutía la aprobación de la Ley de Glaciares, mencionó que con la prohibición de la actividad minera en zonas periglaciares se verían “comprometidos” una serie de proyectos de energía geotérmica en la provincia. Por ejemplo, el ubicado en la mina Las Mellizas, próximo a las poblaciones de Caviahue y Copahue, motivo de la demanda judicial. También puede leerse en la página del gobierno neuquino una carta que el gobernador Jorge Sapag envió por ese entonces a la Comisión de Ambiente de la Cámara alta. Allí manifestó concretamente que el texto en discusión afectaba “la generación geotérmica en las entubaciones cordilleranas”.

Imagen: caviahue-copahue.blogspot.com

En su segunda resolución, la jueza apeló a la Ley General del Ambiente y a los derechos de tercera generación. Aplicó “el principio de prevención” ante posible daño irreversible que puede causarse en el ambiente y a generaciones futuras. Bajo este marco, las “explotaciones sospechadas de contaminantes deben detenerse”, apuntó la magistrada.

El pedido de las demandantes se basó en la presunción de que el emprendimiento geotérmico “resulta violatorio” de la Ley de Glaciares. Según el artículo 6, inciso C, de esa norma, están prohibidas la exploración y explotación mineras en áreas periglaciares que, según la ley, son zonas de suelos congelados, próximas a los glaciares, que actúan como “reguladores del recurso hídrico”.

San Martín también cuestionó la validez del estudio de impacto ambiental presentado por el gobierno provincial, ya que la actividad geotérmica tiene “prohibición absoluta” en sitios como Las Mellizas. La zona está próxima al volcán Copahue, donde se emplaza un glaciar. Asimismo, para la legislación nacional, la energía geotérmica se enmarca en el Código de Minería, bajo la figura de “vapores endógenos”, por lo que el caso calzó justo con la ley de presupuestos mínimos que protege las masas de hielo naturales.

La Asamblea de Vecinos se puso en guardia, además, debido a que la planta geotérmica se radicará –según la propia Agencia para la Promoción de Inversiones de Neuquén (ADI)– “en las proximidades” de la laguna Las Mellizas, única fuente de agua potable de la comunidad, y “a pocos kilómetros de las termas”. Ese centro de atracción turística sustenta buena parte de la economía local, que emplea a unas 500 personas de la zona.

“Nadie nos garantiza que no se vea afectada la laguna ni que no se sequen las termas”, planteó Paula Kubli. Al mismo tiempo los vecinos temen que la afectación del ambiente limite la práctica trashumante de los pequeños criadores de ganado, mapuches y criollos. Paula Mulloni, artesana, cuestionó además que la planta se radicaría “dentro de un parque provincial” y calificó el emprendimiento como parte de “una clara política extractiva y de acaparamiento de tierras” a favor de una multinacional.

Una fuente enrgética “renovable y limpia”

Según la Agencia para la Promoción y el Desarrollo de Inversiones de Neuquén (ADI), la planta geotérmica Caviahue-Copahue alcanzará los 30 megavatios de potencia instalada. Los funcionarios provinciales destacan que este emprendimiento constituye la puesta en marcha de una fuente energética “renovable” y “limpia”, que permitirá obtener bonos ambientales, es decir “ingresos adicionales”, en el marco del Protocolo de Kyoto.

Desde los ’80, el gobierno desarrolló pruebas piloto de energía geotérmica en el lugar, y en 2009 debió cerrar de forma definitiva una pequeña planta “por serios riesgos para la seguridad pública y para la conservación del recurso”, ya que el pozo se encontraba “descontrolado”, según el propio organismo.

Para poder ejecutar el actual emprendimiento, debió sancionar el decreto 123/09 para permitir que la futura empresa pueda radicarse dentro del área protegida Copahue. Con esa licencia, en julio de 2010 el proyecto fue adjudicado a la empresa canadiense Geothermal One por treinta años.

Entre las ventajas que tiene la concesionaria –siempre según ADI– se destaca que el yacimiento tiene vapor puro, sin presencia de agua, lo que evita un costoso proceso de separación; la baja profundidad de los pozos , que reduce los costos de perforación, y la ventaja de estar en una provincia petrolera con una logística ya desarrollada.

Desde el gobierno provincial estimaron en cuatro años la construcción del emplazamiento energético, con una inversión total de cien millones de dólares por parte del concesionario. Terminado el proceso, el Ejecutivo lograría el mejoramiento del abastecimiento energético en el norte de la provincia, a la vez que percibiría el ingreso de nueve millones de dólares por el pago de un canon por parte de la empresa contratista, encargada de la venta mayorista de la energía producida.

 Informe: Leonardo Rossi.
Artículo publicado en PáginaI12 –29 de septiembre de 2011–.
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