“La tierra no se negocia”

Félix Díaz todavía lleva las marcas en su cuerpo del “atentado” que sufrió hace un mes en Formosa. Fue atropellado cuando viajaba en moto por la ruta nacional 86, mismo escenario en el que el 23 de noviembre de 2010 padeció junto a su pueblo una brutal represión: murieron el qom Roberto López, y el policía Héber Falcón. Díaz y los suyos llevaban cuatro meses apostados en la ruta en reclamo por la devolución de tierras ancestrales.

Pasaron casi dos años y todo parece volver al punto de inicio: la integridad física de Díaz se encuentra en estado de alerta. Y el tema de fondo (la tierra) sigue sin ser resuelto. Este cuadro de situación contrasta con un caso como el de esta comunidad qom, escuchada por varios ministerios nacionales, Defensoría del Pueblo, Congreso de la Nación, Defensoría General, convocada a la Corte Suprema de la Nación, citada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, entre otras instancias.

El qarashe (autoridad) de la comunidad Potae Napocna Navogoh (garra del oso hormiguero) La Primavera no pierde la paciencia. “Hay despojo de tierras, y hubo sangre derramada en la ruta por esa causa. Entonces, la lucha por el territorio no se negocia.”

La comunidad debe atender varios frentes. Díaz enumera: “Me quisieron eliminar físicamente hace un par de semanas; nos presionan negándonos el derecho al agua, a la salud, la justicia; la Cámara de Apelación me acaba de señalar por los hechos del 23 de noviembre de 2010; y no hay diálogo con el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas -máximo organismo en materia de pueblos originarios en el país-.”

-¿Qué recuerda del hecho que ocurrió el 9 de agosto?

Me atropelló un auto color negro en la ruta, cuando iba en moto. Luego estuve casi dos semanas en cama, por los golpes que recibí. Denuncié el hecho en la fiscalía de Clorinda, pero no tengo esperanza que se investigue porque no es la primera vez que me intentan eliminar físicamente. Es muy complicado. Hay mucha gente que tiene interés dentro del territorio nuestro. Hay ganaderos, policía, concejales, gendarmes que tienen ganado, familias criollas que usurpan nuestras tierras y el gobierno provincial que quiere hacer el instituto universitario allí.

-Se recuperó y recibió un revés judicial

La semana pasada la Cámara (Primera en lo Criminal a cargo de Alberto Sala) anuló la resolución del juez de Clorinda Santos Gabriel Garzón sobre lo ocurrido en el corte de ruta del 23 de noviembre de 2010. El juez entendió que no habíamos cometido delito por lo tanto nos absolvió. La viuda del policía apeló, apoyada por el fiscal Arturo Cabral, y la Cámara no dio lugar a la absolución mía. Fue preocupante porque había orden para que me encarcelen. De alguna manera nos quieren sacar del medio.

“Desde julio de 2011 que no tenemos contacto con el INAI.” Imagen: comunidadlaprimavera.blogspot.com

-En paralelo se ha abierto un diálogo con el gobierno provincial, ¿cómo hay que leer esto?

El gobierno de Formosa se acercó tímidamente, pero no vemos voluntad. Tuvimos una reunión hace algunos días con el ministro de Gobierno, Jorge González, donde se habló exclusivamente del tema de seguridad. Pero de la seguridad física, y nosotros entendemos que seguridad es alimentación, salud, la libertad de uno para moverse.

-La Provincia desconoció la Mesa de Diálogo, en la que participaba la Nación y organismos de derechos humanos como el Centro de Estudios Legales y Sociales y el Servicio de Paz y Justicia (Serpaj).

Los funcionarios provinciales ven que la exigencia de los garantes de la mesa nacional es más enérgico, y para ellos nosotros solos somos más pasivos. Entonces usan estas reuniones para decir que hay diálogo. Y nosotros siempre apostamos al diálogo. No tenemos decisión de lucha con el Estado porque es muy desigual. A través de esta lucha nos niegan derecho al agua, salud, a la justicia. Estamos muy presionados por el poder político que gobierna la provincia.

-¿Y el diálogo con la Nación?

De parte del INAI y el Ministerio del Interior no tenemos respuesta. Hay algún avance con el Ministerio de Seguridad. Pero con Daniel Fernández (presidente) del INAI tuvimos una reunión en julio de 2011 y nunca más tuvimos contacto. Creo que la función del presidente del INAI está muy limitada. Si no reciben órdenes de Desarrollo Social no actúan. Y entendemos que si falta voluntad política es por algún interés del Gobierno.

-¿Cómo tomó que diputados del Frente Para la Victoria no adhirieran al repudio a los ataques contra su persona que firmó la Comisión de Población?

No me sorprende lo de esos diputados porque responden a autoridades que tienen arriba. Esto lo vimos con Claudio Morgado que recibió la misma persecución que nosotros por cumplir su función de autoridad que lucha contra la discriminación –cuando era titular del Instituto contra la Discriminación (INADI)–. Y lo mismo ocurrió con Bruno Carpinetti que era director de Población de Parque Nacionales, se pronunció a favor de la comunidad en 2009 y lo sacaron de las negociaciones porque tomó la decisión de devolver a los indígenas las tierras que ancestralmente les pertenecen.

-¿Cómo tomó la comunidad el tratamiento que en las últimas semanas dieron medios televisivos porteños a las problemáticas sociales de Formosa?

Los medios nacionales que tienen recursos deben ir al territorio y conocer la realidad, y no guiarse solamente por algunos artículos de diarios. Que hablen con nosotros y hablen con los oficialistas. Y que la gente saque sus conclusiones. Para nosotros es importante que medios oficialistas como de oposición tomen el caso, pero no queremos que nos usen. No estamos interesados en el oficialismo ni en la oposición, sólo queremos que se respeten nuestros derechos.

-¿Cómo seguirá el reclamo territorial?

Seguimos esperando que esto se solucione mediante el diálogo. Pero no esperamos negociar porque el reclamo no tiene precio económico; hubo sangre derramada en la ruta nacional, y la sangre no se repara con recursos económicos. Deben devolver la tierra que fue usurpada. Son 1300 hectáreas del campo que ocupó la familia Celía, y el espacio que éstos cedieron a la provincia para construir un instituto universitario. Aquí hay despojo, que es una palabra fuerte, que no les gusta a algunos funcionarios, pero no lo entendemos de otra forma.

Artículo publicado en Marcha.org.ar –13 de septiembre de 2012–.

 

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